¿QUÉ ES EL BRUXISMO?
El bruxismo es la patología por la que se aprietan o chirrían los dientes. Esta presión se produce de forma involuntaria. Puede producir desgaste de los dientes e incluso puede llegar a partirse alguna pieza. Generalmente cursa con sobrecarga en la musculatura de la ATM o articulación temporomandibular, además de tensión cervical, cefaleas, pitidos o dolor en el oído…
TIPOS
Existen dos tipos diferenciados de bruxismo
- Diurno: en los casos en los que la presión se realiza mientras estamos despiertos.
- Nocturno: el momento de presión es cuando dormimos.
Ambos producen secuelas similares pero la forma de abordarlos es distinta. La forma más habitual es la nocturna en la que el paciente se despierta con tensión cervical, dolor de cabeza, mareos… incluso puede existir dolor en los dientes.
SÍNTOMAS
Cefaleas, migrañas, dolor de oído, pitidos en los oídos, dolor y/o rotura de dientes, tensión cervical, mareos…
DIAGNÓSTICO
El bruxismo puede diagnosticarlo el dentista en alguna revisión porque ve las piezas dentarias desgastadas o astilladas. También en ocasiones es el otorrino, ya que el paciente acude por dolor de oído pero no existe ninguna patología auditiva. Y el fisioterapeuta que lo diagnosticará por todos los síntomas secundarios que produce, además de observar si existe desgaste en los dientes.
TRATAMIENTO
En ocasiones el dentista recomienda una férula nocturna para proteger los dientes, pero la presión se continua haciendo y si es bruxismo diurno no estaría cubierto.
Desde la fisioterapia tenemos múltiples formas de abordarlo pero principalmente realizamos sesiones de descarga de la tensión muscular cervical y mandibular. También estudiamos la postura que puede influir en realizar mayor compresión dental. Recomendamos estiramientos, relajación, ejercicios de descarga, automasaje…
Muchas veces aconsejamos a los pacientes que utilicen la férula si es un bruxismo nocturno y están desbordados. Pero lo idóneo es liberar la tensión muscular.
Siempre es recomendable realizar ejercicios de fortalecimiento y movilidad de la musculatura cervical, dorsal y brazos.
RECOMENDACIONES
Si sueles tener alguno de los síntomas que hemos descrito acude a tu fisioterapeuta para descartarlo. Realiza ejercicios de apertura de la boca. Observa mientras estás despierto si estás apretando. Recordamos que la posición de reposo de la boca es sin que los dientes estén en contacto. L lengua debe estar relajada en la base de la boca y la punta debe estar situada en la arcada dental superior sin hacer presión. Recordamos que no es necesario utilizar nuestros brazos para sujetar la cabeza. Esta costumbre favorece la compresión de los dientes. Tu musculatura cervical y dorsal tiene fuerza para sujetar tu cabeza sin necesidad de una “muleta”.
Recuerda revisar tu boca una vez al año y realizar una limpieza bucal.





